La modalidad OpenFloor está inspirada en los encuentros y batallas nacidos dentro de la cultura del baile callejero, especialmente en disciplinas como el hip-hop y el break, donde la improvisación, la musicalidad y la capacidad de respuesta forman parte esencial del lenguaje artístico.
Llevar esa esencia al mundo aéreo supone un enorme desafío. La altura, el aparato y las exigencias técnicas hacen que la improvisación sea mucho más compleja que en disciplinas de suelo. Precisamente por eso, creemos que este formato revela de una manera única el dominio real de una persona sobre su aparato, su creatividad y su capacidad de adaptación en escena.
Personalmente, es una modalidad que me hace especial ilusión porque hay una parte del arte que considero profundamente valiosa: su carácter efímero. Esa capacidad de que algo ocurra una sola vez, de forma viva, irrepetible y completamente presente.
Con OpenFloor queremos acercar esta filosofía al mundo aéreo, sabiendo el reto que supone y entendiendo también que probablemente transformará la manera en la que las artistas entrenan, crean y se relacionan con su aparato.
